Respondiendo a la Película “Calvinista” (Parte 1): Depravación Total

Jonathan Thompson | Traducido por Raúl Jaramillo | Noviembre 17, 2017.

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January 30, 2018

Resumen: En la película Calvinist (Calvinista) los entrevistados (aparentemente) argumentan en favor de la doctrina de la depravación total y que ello hace imposible el Libre Albedrío Libertariano (a partir de aquí LAL). En este ensayo demuestro que los entrevistados cometen una petición de principio en favor de la depravación total y en la idea de que está en contradicción con el LAL.

Introducción
La película Calvinista incluye una sección que está dedicada a articular y defender el Calvinismo de 5 Puntos. Este artículo es el primero de una serie de 5 partes. Cada parte de esta serie será un intento de proveer refutaciones a cada punto del Calvinismo de la manera en la que es defendida en la película. El enfoque de este ensayo será la depravación total.

Problema 1: R.C. Sproul tergiversa el Libre Albedrío & (Posiblemente) Envenena el pozo contra este.
A partir de las primeras dos oraciones en la sección sobre la depravación total, encontramos a R.C. Sproul definiendo equivocadamente y envenenando el pozo contra el libre albedrío. Él afirma,

“Desde que un niño en los Estados Unidos entra al jardín de niños él comienza a ser enseñado y comienza a aprender únicamente – aunque sea por osmosis – una antropología particular, un entendimiento particular sobre la naturaleza del hombre, así que ellos desarrollan este concepto del libre albedrío el cual… es un concepto pagano. Este entendimiento general del libre albedrío es [sic] que el hombre es libre de escoger el bien o el mal – de cualquier lado. Y esa es una doctrina blasfema porque no es lo que la Biblia enseña. La Biblia nos dice que algo sucedió radicalmente a la constitución de la naturaleza humana en la caída.” (29:08 – 29:55)

La definición de Sproul del libre albedrío es incorrecta. El Libre Albedrío, propiamente entendido, es meramente “la libertad de responsabilidad moral y racional.”1 Además hay varios modelos del libre albedrío y algunos de estos modelos no requieren que los individuos que se encuentren ejerciendo el libre albedrío siempre sean capaces de escoger entre alternativas (ejemplo, el libertarianismo de Frankfurt), mucho menos, alternativas de acuerdo a las cuales una es buena y la otra mala.2

Dicho eso, existen de manera general dos tipos diferentes de libre albedrío: compatibilista y el libertariano. De acuerdo al Compatibilismo “…tanto el determinismo como la libertad son verdaderas.”3 El Libertarianismo, en contraste, afirma que la libertad necesaria para una acción responsable es incompatible con el determinismo.”4 Sucede que, R.C. Sproul (junto con la mayoría de los Calvinistas) es un compatibilista y por lo tanto a partir de aquí asumiré que el tipo de libertad que él y aquellos en la película parecen hablar en contra es la libertad libertariana.

También es de notar la afirmación de Sproul de que el LAL es un concepto pagano. Aquí entiendo que Sproul está declarando que el concepto del LAL se originó con los no-Cristianos. Sproul no provee justificación alguna para su aseveración, pero ignoremos eso. Incluso si fuéramos a aceptar esta arrogación, aún podemos preguntar por qué Sproul pensaría que es apropiado mencionar este aspecto del LAL. ¿Intentaba Sproul dar una introducción breve de la historia del libre albedrío? Es posible y podría ser el caso de que Sproul no pudo proveer un análisis más exhaustivo debido a restricciones relacionadas con la producción que estaban fuera de su control. Otra posibilidad, sin embargo, es que Sproul estaba envenenando el pozo contra el LAL al remarcar un aspecto sobre este que él creía que algunos Cristianos encontrarán poco atractivo. Al final, sin embargo, Dios sabe si Sproul estaba siendo malicioso o no.5

Algo también que es digno de mencionar es el hecho de que Sproul afirma que el LAL (de la forma ilícita en la que lo ha definido) ha sido enseñado a los niños en los Estados Unidos desde el jardín de niños. Mi pregunta para Sproul es “¿Qué escuela primaria, secundaria o preparatoria en los Estados Unidos tiene un currículum que incluye una sección que involucre enseñar a los estudiantes una antropología única sobre la voluntad humana?” No estoy consciente de alguien que haya sido enseñado formalmente en la escuela una antropología de la voluntad humana previo a la universidad, y si los hay, seguramente estas personas se encuentran en una minoría. La declaración de Sproul si es tomada al pie de la letra es por lo tanto descartable.

Existe, sin embargo, una manera más caritativa de interpretar a Sproul. Tal vez él estaba hablando usando hipérbole y simplemente quería comunicar su creencia de que el libre albedrío (de la forma ilícita en la que lo ha definido) ha sido una presuposición que muchos de nosotros hemos hecho desde la niñez y sucede que nuestra creencia se encuentra en conflicto con lo que la Escritura enseña. Siendo justos – Sproul tiene derecho a su propia opinión. La pregunta es entonces si el LAL (entendido correctamente) está realmente en conflicto con lo que la Escritura enseña. Responderemos a esta pregunta en secciones posteriores.

Problema 2: R. Scott Clark comete una Petición de Principio, Comete la Falacia de Metáfora Extendida, y Fracasa en Argumentar a Favor de su Perspectiva
Siguiendo el comentario de Sproul, un número de entrevistados aluden o citan textos prueba de la Biblia los cuales, en principio, son dados para demostrar la Depravación Total y que está en contra del LAL (de la forma ilícita en la que lo han definido). Primero está R. Scott Clark6 quien afirma lo siguiente:

“Adán, como la cabeza federal de toda la humanidad actuó como nuestro representante, así que lo que hizo nos implicó a todos. Nacimos muertos en nuestros delitos y pecados.” (29:56 – 30:06)

El uso de Clark de la frase “muertos en delitos y pecados” parece ser una alusión a Efesios 2:1 el cual dice “estabais muertos en sus delitos y pecados…” (RVR 1960) La pregunta entonces es “¿cómo es que yo habiendo nacido muerto en delitos y pecados imposibilita que yo posea libre albedrío libertariano?” Clark no responde esta pregunta. Sino que (aparentemente) asume que los conceptos relevantes están en conflicto y por lo tanto hace una petición de principio contra el libertariano. Dicho eso, la respuesta Calvinista estándar a la pregunta mencionada anteriormente es resaltar el hecho de que las personas muertas no pueden hacer nada y por lo tanto son incapaces de realizar algún bien espiritual sin que Dios primero intervenga al proveer los medios de gracia particulares. Esta respuesta, sin embargo, comete dos falacias. Primero, comete una petición de principio a favor de la perspectiva Calvinista dado que el Calvinista simplemente asume que el aspecto relevante de la muerte física es lo que el autor está comparando con “muerto en delitos y pecados.” Segundo, la perspectiva del Calvinista extiende una metáfora falazmente. Este tipo de falacia ocurre cuando un individuo extiende una metáfora de alguien más para transmitir una correspondencia entre los conceptos que son comparados más allá de la intención que el autor original de la metáfora quiere o quisiera transmitir. Extender una metáfora de esta forma es ilícito por la misma razón que la eiségesis es ilícita – interpreta las declaraciones de un autor de tal forma en que traiciona la intención del autor.7 Con respecto a Efesios 2:1, como veremos más adelante, su metáfora probablemente se refiere a que uno se encuentra espiritualmente alejado de Dios.

Peor aún para los Calvinistas, su entendimiento es que la metáfora parece eminentemente impugnable. Mientras es verdad que los cuerpos físicos de las personas muertas no son capaces de querer* algo, sin embargo, la Escritura indica que nosotros – verosímilmente como sustancias inmateriales8 – podemos sobrevivir la muerte de nuestros cuerpos en un estado inmediato previo a nuestra resurrección (2 Cor. 5:1-8). Este estado inmediato, además, se dice que nos lleva a la presencia de Cristo (Fil. 1:21-24). Estos hechos concernientes a nuestros destinos después de nuestra muerte sugieren que podemos involucrarnos en relaciones en el estado intermedio después de la muerte y por lo tanto realizar acciones. De probarse que esta conclusión resulta falsa, podemos al menos, argumentar que la Escritura deja indeterminado si nosotros podemos o no, como sustancias inmateriales, realizar acciones después de la muerte. Esto es así porque la Escritura no entra en conflicto con tal conclusión.

La pregunta entonces es, “¿cómo debe ser entendida la metáfora de estar muertos en delitos y pecados?” Desafortunadamente, en ningún lugar en Efesios el autor realiza una afirmación con el mismo efecto de “Por ‘muertos en delitos y pecados’ quiero decir X” (donde ‘X’ especifica el significado literal de la metáfora relevante). Sin embargo, una manera posible de que la metáfora podría ser entendida es entenderla siendo análoga a la enseñanza escritural de la muerte física. Como se dijo anteriormente, la muerte física implica la separación de nuestras almas de nuestros cuerpos físicos. Además, sin nuestras almas, nuestros cuerpos físicos carecen de un telos divinamente prescrito dado que somos nosotros como personas inmateriales – no nuestros cuerpos inanimados – los cuales están dotados con tal propósito.9 Con eso en mente, podría ser el caso de que así como nuestros cuerpos físicos por sí mismos carecen del telos divino prescrito, de manera similar nosotros estamos separados de Dios – El Espíritu Divino – como resultado de nuestra muerte en delitos y pecados. Además de eso, al estar muerto en delitos y pecados estamos consecuentemente relegados a vidas de inutilidad al fallar en cumplir nuestro propósito. Kirk MacGregor ha adicionalmente señalado que este entendimiento de estar “muerto en delitos y pecados” tiene alcance explicativo ya que explica porque el autor de Efesios intercambiaría frases connotando esta metáfora tales como individuos estando “separados de Cristo,” “sin esperanza y sin Dios en el mundo” (2:12) “viviendo en la vanidad de su mente” (4:17) y “teniendo el entendimiento entenebrecido y ajenos de la vida de Dios.” (4:18)10 Considerando todas las cosas, dado que carecemos de alguna mejor interpretación de la metáfora relevante, por lo tanto, tenemos buenas razones para creer que la que he propuesto la explica mejor.

Finalmente, si la alusión de Clark a Efesios 2:1 intentaba demostrar la verdad de la depravación total, entonces simplemente falla en hacerlo. Para ver porque es el caso, debemos primero entender lo que se quiere decir con ‘depravación total’. El fallecido Ronald H. Nash quien servía como profesor en el Seminario Teológico Reformado la definió como sigue:

“El término depravación total se refiere al hecho de que cada humano es corrompido por el pecado en cada faceta de su propio ser. Contrario a los malentendidos populares, los Cristianos Reformados no creen que la doctrina de la depravación total significa que cada humano es tan malo como él o ella podrían posiblemente ser.”11

Nash intentó más adelante hacer de esta doctrina una más fácilmente comprensible por medio de una analogía. Él escribió,

“Imagina dos vasos de agua pura en los cuales alguien entonces deja caer diferentes cantidades de tinta negra. El agua de un vaso termina siendo significativamente más oscura que la otra. Sin embargo, sin importar cuán diferente aparente ser el agua en nuestros dos vasos, cada molécula de agua en cada vaso ha sido teñida por la tinta. Si la tinta es análoga al pecado humano, podríamos decir que cada vaso de agua es totalmente depravado, porque la tinta ha contaminado cada molécula de agua en cada vaso. De manera similar, incluso si los seres humanos manifiestan grados distintos de pecaminosidad, aún es verdad que el pecado afecta, tiñe, corrompe, e influencia cada faceta de nuestro ser.”12

Con la definición de Nash en mente podemos entonces notar que a pesar de que Efesios 2:1 sugiere que los no regenerados están muertos en delitos y pecados, sin embargo no afirma que el pecado ha afectado cada parte de su naturaleza. Además, Clark no da argumento que intente mostrar que nosotros estando muertos en delitos y pecados implique la verdad de la depravación total. El adherente a la doctrina por lo tanto aún posee una carga de prueba que sostener a favor de su perspectiva.

En este punto el Calvinista puede simplemente admitir que mientras es verdad que Efesios 2:1 no enseña la depravación total, podemos sin embargo saber esta doctrina como verdadera a través de la inferencia a la mejor explicación. Desafortunadamente, no se provee argumento alguno para nosotros para creer que la depravación total supera a sus hipótesis rivales como la mejor explicación. Ahora para ser justos, puede que existan restricciones relacionadas con la producción que previnieron que la película incluyera una sección que explique por qué la depravación total es superior a sus hipótesis rivales. Si tal es el caso, entonces no culpo a Clark y a los otros entrevistados por meramente asumir que su perspectiva es la mejor. Si la intención de la película, sin embargo, era convertir a las personas al Calvinismo, entonces ellos seguramente debieron haber incluido argumentos sin petición de principio demostrando por qué la depravación total es preferible a sus hipótesis rivales.

Problema 3: Shai Linne comete Petinción de Principio en Dos Ocasiones y Falla en Proveer un Argumento a Favor de Su Perspectiva
Precediendo a Clark está Shai Linne quien, como Clark parece proveer un argumento en favor de la depravación total y en favor de la noción de que es incompatible con el LAL. Específicamente Linne cita Romanos 8:7 y luego comenta. Él declara:

“Ya que la mente que está puesta en la carne es hostil a Dios, ya que no se somete a la ley de Dios; ya que en efecto, no puede. Somos esclavos al pecado. Somos esclavos de nuestra propia corrupción.” (30:06 – 30:22)

Noten que Linne no prove ninguna exegesis del texto. Sino que simplemente lo cita y luego alude a Romanos 6:20, señalando que somos esclavos al pecado y a nuestras propias corrupciones. Además, Linne no provee exégesis alguna de Romanos 6:20 o lo que significa ser esclavo al pecado o a nuestras propias corrupciones o cómo es que esto implica la verdad de la depravación total y demuestra que está en conflicto con el LAL. Linne por lo tanto comete una petición de principio asumiendo sin argumento que estos versos demuestran la depravación total y que ellos están en conflicto con el LAL.

Afortunadamente, Sproul sí elabora más adelante sobre lo que significa ser esclavo del pecado. Específicamente, él dice lo siguiente:

“Aún tenemos libertad en tanto tengamos la habilidad de escoger lo que queremos escoger, pero el ‘querer’ se ha esclavizado por el pecado de manera que no simplemente estamos corrompidos por el pecado, sino que estamos muertos en pecado.” (31:21 – 31:36)

Una manera equivalente de expresar la idea de Sproul de manera más sucinta es que aún tenemos la libertad de hacer decisiones, no obstante, las decisiones que queremos hacer han sido delimitadas por el pecado de tal manera que implica el entendimiento Calvinista de lo que significa estar muerto en pecado (es decir, ser incapaz de hacer cualquier bien espiritual sin que primero Dios intervenga proveyendo algún medio de gracia).

Resulta que, el LAL es compatible con este entendimiento de lo que significa estar corrompido y “esclavizado por el pecado”. ¿Cómo es esto? Recuerden que, el LAL simplemente es la posición de que “la libertad necesaria para una acción responsable es incompatible con el determinismo”.13 Noten, sin embargo, que esta definición no estipula que no hay factores (tales como nuestra naturaleza pecaminosa) la cual delimita las acciones que somos capaces de hacer. Lo que afirma analíticamente el LAL es por lo tanto, consistente con la declaración de que hay factores tales como nuestra naturaleza pecaminosa la cual nos previene de realizar cualquier bien espiritual sin que Dios primero intervenga proveyéndonos con algunos medios de gracia. Además, no se provee ningún argumento en toda la película de que el LAL implica que no hay factores que delimiten nuestra libertad. Por lo tanto, la película no provee a los espectadores con razón alguna para pensar que el LAL es incompatible con nosotros estando esclavizados por el pecado.

Regresando a Romanos 8:7, como hemos visto, el LAL parece ser compatible con la idea de que hay factores que delimiten las acciones que somos capaces de hacer. Por lo tanto, el LAL parece ser consistente con Romanos 8:7 el cual implica que nuestra libertad está delimitada de tal forma que somos incapaces de someternos a la ley de Dios como resultado de que nuestras mentes se encuentren “puestas en la carne”.

Finalmente, con respecto a la depravación total. Noten que Romanos 8:7 y 6:20 simplemente no aseveran que nuestras naturalezas han sido completamente corrompidas por el pecado. Además, los entrevistados no proveen argumento alguno pretendiendo demostrar que estos versos implican o a lo mucho están en coherencia con la Depravación Total. Por lo tanto, nuevamente, la película nos priva de argumento alguno dado a favor de esta doctrina.

Problema 4: K. Scott Oliphint comete una Petición de Principio en Dos Ocasiones y Falla en Proveer un Argumento en Favor de Su Perspectiva
Después, está James R. White quien parafrasea Juan 6:44, White declara:

“La manera en la que Jesús lo expresó fue “Nadie puede venir a mi si el Padre que me envió no le trajere”.

Siguiendo la declaración de White la película pasa a una narración que presuntamente es la voz de K. Scott Oliphint. A partir de aquí asumiré que fue Oliphint quien hablaba durante esta escena. Oliphint enfatiza nuestra inhabilidad de venir a Dios sin que el Padre primero nos traiga. Olipint declara,

“Algunas veces este verso se lee “no es posible que alguien venga a mi…”; eso no es lo que Jesús dice. Es muy claro, nadie puede… La habilidad no está ahí.” (30:28 – 30:46)

Nuevamente, no se da argumento en favor de por qué nuestra inhabilidad de venir a Dios sin que antes el Padre nos atraiga es incompatible con el LAL. Así que, una vez más, los entrevistados parecen cometer una petición de principio contra el LAL.

Dicho eso, si hay factores que delimitan las acciones que yo soy capaz de realizar, lo que parece ser consistente con el libertarianismo, entonces ello implica que en esta perspectiva hay algunas acciones que no soy capaz de realizar. Por lo tanto, el LAL no contradice la idea de que no somos capaces de realizar la acción de ir a Dios sin que el Padre nos traiga primero.

Finalmente, para la sorpresa de nadie, no se ofrece argumento a favor de la idea de que Juan 6:44 enseña que la razón por la que somos incapaces de venir a Dios sin que el Padre nos traiga es debido a nuestra depravación total. Además, tal vez el Calvinista quiere admitir que la Depravación Total no se encuentra en las Escrituras pero por medio de una inferencia a la mejor explicación esta doctrina explica mejor lo que el texto relevante enseña, pero no se da un argumento a favor de esta idea. como tampoco lo hubo con Efesios 2:1. Como resultado, a la luz del hecho de que este fue el argumento final que presuntamente fue dado en favor de la depravación total, nosotros, en este punto, hemos visto que la película no provee argumento alguno sin petición de principio en favor de la depravación total.

Conclusión
En conclusión me parece que es el caso de que he provisto refutaciones exitosas contra la depravación total de la manera en la que es defendida en Calvinist. Para recapitular, a través de la película varios textos prueba son citados los cuales parecen ser dados para demostrar la verdad de la depravación total y que está en conflicto con el LAL. En respuesta a estos argumentos he demostrado que todos aquellos argumentos cometen una petición de principio en favor de la depravación total y en contra del LAL.

Con eso en mente, la manera más caritativa en la que puedo interpretar la petición de principio antes mencionada es decir que la razón por la cual esta falacia se repitió tantas veces es que la película realmente no quería argumentar estos puntos, sino meramente intentaba explicar la posición Calvinista. Si tal es el caso, entonces la película simplemente no es una herramienta que se deba ocupar para convertir individuos (racionales y no ignorantes) al Calvinismo. A lo mucho puede ser considerada como una premier que puede cautivar el interés de alguien, inclinándole a explorar un poco más la doctrina.

Finalmente, he demostrado que el concepto del LAL de los entrevistados es ilícito en que (1) asumieron que el LAL simpliciter incluye la habilidad de escoger entre alternativas buenas y malas y (2) asumieron que el LAL asevera o implica que no hay factores los cuales delimitan nuestra libertad. En un tono más personal, el hecho de que este hombre de paja del LAL fue capaz de llegar a la película refleja terriblemente sobre cualquiera que participó en la película, estuvo consciente del hombre de paja y no buscó rectificarlo. Los teólogos tradicionales se han enorgullecido de ser capaces de representar con precisión las perspectivas con las cuales están en desacuerdo, pero como es evidente de esta película, esta virtud no recibió su respectiva apreciación. Por lo tanto, mi apreciación general de esta sección de la película es que sufre de una carencia de rigor.


Notas

Es importante mencionar que Jonathan Thompson aunque tiene cierto grado de agnosticismo al respecto, está inclinado a aceptar la Depravación Total o Depravación Radical, sin embargo, rechaza las implicaciones que la defensa de esta doctrina en la película intenta adjudicarle.

1 William Lane Craig & J.P. Moreland, Philosophical Foundations for a Christian Worldview, p. 268

2 Para ser justos, es posible que Sproul solamente rechaza o ha confundido el tipo de libertad que Juan Calvino rechazaba con el tipo de libertad que los libertarianos aceptan. Como Matthew Barret ha señalado, Juan Calvino rechazaba el libre albedrío en el sentido que Sproul describió, pero se acomodaba a la libertad en el sentido de que él creía que nuestras voluntades habían sido delimitadas de tal manera de que no podíamos hacer algún bien espiritual a menos y hasta que Dios nos capacitara a hacerlo a través de su gracia irresistible. El LAL parece ser compatible con este Segundo sentido de la libertad dado que, como hemos argumentado en este ensayo, el LAL no estipula que no pueden haber al menos unos factores que delimitan las acciones libres que somos capaces de hacer. Ver los comentarios de Barret aquí: https://www.thegospelcoalition.org/article/did-john-calvin-believe-in-free-will/

3William Lane Craig & J.P. Moreland, Philosophical Foundations for a Christian Worldview, p. 269

4Ibíd. p. 270

5 A pesar de mis intentos de extender caridad a Sproul, pienso que es posible que Sproul estaba siendo malicioso considerando que su propio sitio indica que él tenía estudios en filosofía y presuntamente habría estado expuesto al LAL, propiamente definido. Lean más sobre el trasfondo en filosofía de Sproul en su sitio aquí: http://www.ligonier.org/learn/articles/r-c-sproul-man-called-god/

6 R. Scott Clark realmente no era visible en la pantalla en este punto, pero había una narración durante este tiempo que creo es la voz de R. Scott Clark.

7 Para ser claros, no estoy argumentando de que extender una metáfora siempre es falaz. Únicamente que es falaz cuando alguien extiende la metáfora de otro para transmitir una correspondencia entre los conceptos siendo comparados más allá de lo que el autor original de la metáfora intentaba y quería y quisiera transmitir.

8 Estoy asumiendo la verdad del dualismo de sustancia, teniendo la impresión de que la mayoría de los Cristianos serán simpatizantes hacia esta.

9 Mientras es verdad que usamos nuestros cuerpos como medio para lograr nuestros propios propósitos, mi punto es que el individuo dentro del cuerpo es el que está dotado de responsabilidad para llevar a cabo su propio propósito.

10 Kirk MacGregor argumenta a favor de esto en A Molinist-Anabaptist Systematic Theology, p. 25

11 Ronald Nash, When a Baby Dies: Answers to Comfort Grieving Parents, p. 73]

12 Ibíd.

13 William Lane Craig & J.P. Moreland, Philosophical Foundations for a Christian Worldview, p. 270

* El verbo aquí es “to will” que no tiene traducción literal en español. “To will” expresa un ejercicio de la voluntad o una inclinación hacia algo, no meramente “querer algo”. La confusión se origina dado que existen dos palabras en inglés que se traducen como “querer”, “to want” y “to will”. La primera de éstas, es lo que conocemos como “querer algo” en el sentido de tener un deseo por ello. Mientras que la segunda puede especificarse como una volición del agente. Por simplicidad, siempre que me refiera a “querer” o “desear” en el sentido de un ejercicio de la voluntad agregaré un (*) para el lector.

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(The Holistic Apologist)

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