Libre Albedrío Compatibilista: ¿Se puede tener todo al mismo tiempo?

|

October 18, 2016

Por Tim Stratton / Traducido por Allan Sánchez

He pasado la mayoría de mi tiempo de mi carrera académica meditando el libre albedrío. Por más de una década sostuve el punto de vista del determinismo teológico y me etiqueté a mí mismo como un “calvinista”. Por años rechacé la noción que los humanos eran libres para pensar o actuar en un sentido libertariano. Me pareció interesante que cuando empecé a tener conversaciones con naturalistas ateos, ellos básicamente argumentarían exactamente de la misma manera como los calvinistas, pero por razones diferentes. Una cosa en que los calvinistas y los ateos naturalistas tienen en común es que ambos rechazan la idea del libre albedrío libertariano (la noción de que somos genuinamente responsables por al menos algunas de nuestras creencias y comportamientos).

Después de estudiar lógica y metafísica—sin mencionar teología—he concluido que es literalmente incoherente rechazar la idea que la humanidad puede hacer decisiones libres en un sentido libertariano. No hace falta decir, que no ya no soy calvinista. Estos días argumento con naturalistas ateos y calvinistas con respecto a este mismo tema con demasiada frecuencia.

Aunque los naturalistas ateos y los calvinistas no están de acuerdo sobre la existencia de Dios, ambos afirman que todas las cosas son causalmente determinadas. El naturalista cree que todas de nuestras creencias y comportamientos son causalmente determinados por las leyes de la naturaleza y eventos pasados regresando todo el camino de vuelta a las condiciones iniciales del big bang. Los calvinistas usualmente afirman que Dios causalmente determina todas las cosas incluyendo todas las creencias y comportamientos de todas las personas.

En debates en línea pasados, me pareció interesante que puedo argumentar con un ateísta que niega la libertad libertariana humana en una conversación, y luego copiar y pegar mi mismo argumento en otra conversación donde estoy debatiendo con un determinista teológico (todo lo que hago es borrar “causalmente determinado por la naturaleza”, y lo reemplazo con “causalmente determinado por Dios”). Al final, así como demostré en mi tesis, si las creencias de todos los humanos son causalmente determinadas (por cualquier cosa) entonces perdemos la habilidad de poseer verdaderas creencias justificadas (conocimiento). Este es el caso porque incluso si nuestras creencias determinadas sólo sucedieron para corresponder a la realidad, nosotros nunca podríamos saberlo.

Otra cosa que ambos campos comparten en común es que ellos típicamente verán los muchos problemas que tienen en rechazar el libre albedrío. A este punto, ellos típicamente intentan encontrar algún “espacio para moverse” para el libre albedrío. Tanto los naturalistas como los calvinistas reconocen este problema, y han hecho un gran esfuerzo en un intento de disminuir estas críticas en contra de su cosmovisión. Esto lleva a muchos deterministas a afirmar un punto de vista llamado libre albedrío compatibilista.

¿Qué es el Compatibilismo?

Los compatibilistas quieren tenerlo todo al mismo tiempo al intentar argumentar cómo el determinismo y el libre albedrío humano coexisten. Al pie de la letra, ciertamente parece que el libre albedrío determinista es un oxímoron; sin embargo, el compatibilismo afirma que las leyes de la naturaleza y los eventos pasados (o Dios) determina todas las cosas, pero somos “libres” de escoger actuar exactamente la manera que queremos o deseamos actuar. Por consiguiente, una persona es “libre” en el sentido que nada lo está deteniendo de actuar en relación a sus necesidades y deseos.

Este no es el mismo tipo de libertad que he argumentado, porque a pesar de que uno es libre de actuar en sus necesidades y deseos, sus necesidades y deseos son determinados por las leyes de la naturaleza y eventos pasados—o Dios—ellos no tenían ninguna elección en el asunto. Si nuestras necesidades y deseos son determinados, y nuestras acciones son determinadas por nuestras necesidades y deseos, se sigue que las leyes de la naturaleza y los eventos pasados—o Dios—determinan todas nuestros pensamientos, acciones, creencias, y comportamientos. Por lo tanto, esta muy llamada “libertad” que el compatibilismo argumenta no es libre en lo absoluto, es ni siquiera una posibilidad.

Podemos ver la lógica en este demostrado en lo que es llamado como el “Consequence Argument” (“Argumento de la Consecuencia”), presentado por Peter van Inwagen quien específicamente argumenta en contra del naturalismo aquí, pero uno puede simplemente cambiar “leyes de la naturaleza” con “Dios”:

“Si el determinismo es verdadero, entonces nuestros actos son las consecuencias de las leyes de la naturaleza y los eventos en un pasado remoto. Pero no depende de nosotros lo que pasó antes de nacer; y tampoco depende de nosotros lo que son las leyes de la naturaleza. Por lo tanto las consecuencias de estas cosas (incluyendo nuestros propios actos) no dependen de nosotros”. [1]

El Argumento de la Consecuencia asume dos “reglas” que demandan examen:

Regla Alfa: No hay nada que se pueda hacer para cambiar lo que debe ser así (o lo que es necesariamente así).[2]

Esta regla parece autoevidente; después de todo, si uno pudiera cambiar una cosa necesaria, ya no sería necesario; sino, contingente. No hay nada que podamos de hacer sobre cosas que existen u ocurren necesariamente porque ellas deben ser así y no pueden ser de otra manera.

Regla Beta: Si no hay nada que se pueda hacer para cambiar X, y nada que se pueda hacer para cambiar el hecho de que Y es una consecuencia necesaria de X, entonces tampoco no hay nada que se pueda hacer para cambiar Y. [3]

 Esta regla parece ser explícitamente obvia también, porque si un evento ocurre necesariamente por una entidad necesaria, entonces el evento es necesario y somos incapaces de detener este acontecimiento. Esto ha sido llamado “Transfer of Powerlessness Principle” (“La Transferencia del Principio de la Impotencia”), y como Robert Kane dice, “nuestra impotencia de cambiar X ‘transfiere’ a nada lo que necesariamente sigue de X”. [4]

Los compatibilistas argumentan, hipotéticamente hablando, que uno podría haber escogido libremente diferente si y solo si sus necesidades y deseos hubieran sido diferentes. Sin embargo, en un mundo determinista, sus pensamientos y deseos no podrían haber sido diferentes de la manera en que fueron determinados a ser. Por lo tanto, sus acciones y creencias tampoco podrían haber sido diferentes, incluso si fueran “libres” en actuar determinadamente en ellos.

No estamos hablando en cómo una persona hipotéticamente pueda o no actuar; estamos hablando el deseo determinado de querer actuar o no en primer lugar. De acuerdo al compatibilismo, aquellos deseos y necesidades nunca pueden depender de nosotros. El compatibilismo es nada más que el feo determinismo “¡cubierto con glaseado!”

El Determinismo Destruye el Conocimiento

¿Alguna vez has escogido libremente examinar la evidencia y seguirla donde sea que lleve para inferir libremente la mejor explicación? Si no, ¿fuiste simplemente determinado por las leyes de la naturaleza para creer que el naturalismo es verdad? Quizás, ¿fuiste forzado por Dios para creer que el calvinismo es verdad?

Aquí está el punto: concluir a la mejor explicación requiere libre albedrío libertariano (opuesto al libre albedrío compatibilista), y el libre albedrío libertariano es incompatible con el ateísmo naturalista y el determinismo teológico. Por lo tanto, no hay manera para estos deterministas de saber si sus pensamientos y creencias (incluso sobre su propia cosmovisión) realmente es la conclusión a la mejor explicación. Todo lo que pueden hacer es asumir que sus creencias determinadas son correctas. Esto es razonamiento circular (una falacia lógica) y cualquier argumento basado en una falacia lógica no es un argumento en lo absoluto. Por lo tanto, un determinista de cualquier índole no puede argumentar a favor de las afirmaciones de conocimiento.

Por ejemplo, para ser racionales un agente debe tener la habilidad genuina de considerar libremente e inferir libremente la mejor explicación por medio de las leyes de la lógica de lugar de ser causalmente determinado por medio de las leyes de la naturaleza (u otra cosa). Si todo lo que existe es naturaleza, entonces todas las cosas estarían obligadas y determinadas por las leyes de la naturaleza (incluyendo nuestros pensamientos, creencias, y acciones). Por lo tanto, el libre albedrío libertariano no podrá existir si el naturalismo es verdad. Similarmente, si Dios causalmente determina todas las cosas, entonces esto incluye todos nuestros pensamientos y creencias.

Si no somos responsables por cualquiera de nuestros pensamientos y creencias, entonces esto lleva a mayores problemas; específicamente, no podemos CONOCER cosas. No importa si la naturaleza o Dios causalmente determinen nuestras creencias, aún así perdemos todos los motivos de poseer creencias verdaderas justificadas (conocimiento) en ambos puntos de vista.

Para el naturalista ateo, si las leyes de la naturaleza y las condiciones iniciales del big bang dan forma a los pensamientos, nadie está en una posición epistémica de conocer que sus pensamientos y creencias determinadas son correctas. Todo lo que el naturalista puede hacer es ofrecer suposiciones de petición de principio y ciegamente presuponer que la naturaleza los han forzado a sostener creencias verdaderas. Recuerda, esto es una falacia lógica y así como declaré anteriormente: Cualquier argumento basado en una falacia lógica no es un argumento en lo absoluto. Por lo tanto, esta falacia lógica no cuenta como justificación, y sin justificación, incluso si las creencias de uno resulten verdad (por pura casualidad), no cuentan como conocimiento (creencia verdadera justificada) .

El calvinista no tiene mejores resultados. Si el determinista teológico cree que Dios causalmente determinó todas las cosas (incluyendo nuestros pensamientos y creencias), ellos deben afirmar que Dios causalmente determina la mayoría de personas en creer mentiras (proposiciones que no corresponden a la realidad). No sólo esto ataca el carácter y la esencia de Dios, sino ya que Dios estaría forzando a personas a no estar de acuerdo entre ellas, ¡todo lo que el determinista teológico puede hacer es razonar en círculos y asumir que Dios lo fuerza a sostener creencias verdaderas (no el molinista)! Sin embargo, ya que tenemos un “dios mentiroso” (un Dios con “D” mayúscula no mentiría) en nuestras manos, el calvinista sólo puede asumir que este dios engañoso no lo está engañando. De nuevo, esto es una petición de principio (una falacia lógica) en su esplendor y así como les dije a todos mis amigos ateos, cualquier argumento basado en una falacia lógica no es un argumento en lo absoluto.

Conclusión: El compatibilismo es determinismo y el determinismo es incoherente.

¡Manténgase razonable y escoja libremente rechazar el determinismo causal en todas las formas!

El Libre Pensador Teísta,

Tim Stratton.


NOTAS:

[1] Peter van Inwagen, An Essay on Free Will (Oxford: Oxford University Press, 1983), 16.

[2] Robert Kane, A Contemporary Introduction to Free Will, (Oxford University Press, New York, 2005), 25.

[3] Ibid.

[4] Ibid.

Share:

About the Author

Tim

Stratton

(The FreeThinking Theist)

Tim pursued his undergraduate studies at the University of Nebraska-Kearney (B.A. 1997) and after working in full-time ministry for several years went on to attain his graduate degree from Biola University (M.A. 2014). Tim was recently accepted at North West University to pursue his Ph.D. in systematic theology with a focus on metaphysics.

Learn More