Libertad Humana: Contingencias, Condicionalidad y Contrafácticos

Por Allan Sánchez

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February 20, 2018

Los molinistas al dar su caso sobre el Molinismo muchas veces son criticados por su falta de apoyo bíblico en sus afirmaciones, principalmente a la hora de afirmar la libertad humana en un sentido libertario o libertariano. En este blog mi tarea es probar el Conocimiento Medio de Dios a través de los Contrafácticos de la Libertad Criatural (CLC), el cual estos están fundamentados bíblicamente y a la vez, pruebo la existencia de libertad humana libertariana; ya que Dios necesariamente debe saber lo que cualquier criatura libre haría en cualquier estado de cosas.

Pero primero, reconozco que mucha gente es nueva en estos temas, así que empezaré definiendo los tres conceptos claves para entender cómo Dios puede trabajar su voluntad a través de criaturas libres: contingencias, condicionalidad y contrafácticos.

Contingencia

Contingencia, en pocas palabras, es la noción que algo podría haber sido de otra manera o su contrario. Una verdad contingente es algo que pasó a ser verdad pero obviamente podría haber sido falso. Yo estoy escribiendo este blog en mi casa en Costa Rica, pero pude hacerlo en alguna casa de mis amigos, o mientras trabajaba. Si una declaración es contingentemente verdadera, entonces eso significa que la alternativa fue genuinamente posible. Sin embargo, lo más importante es si estos pueden ser encontrados en la Escritura [1]:

Ejemplos de Contingencia en el Antiguo Testamento: Uno no debe que buscar mucho para encontrar ejemplos. En muchos lugares, el Antiguo Testamento presenta los tratos de Dios con los hombres en términos contingentes o ciertas ocasiones presentes como eventos contingentes. Cuando los ángeles visitaron a Lot en Sodoma, su intención fue permanecer durante la noche en el patio público. Ellos dijeron a Lot, “pasaremos la noche en la plaza”. Pero él los persuadió a venir a su casa (Gen 19:2-3). El texto indica que un escenario alternativo fue posible, con los ángeles permaneciendo afuera.

Cuando Samuel informó a Saúl que Dios lo había rechazado como rey, él le dijo que pudo haber sido de otra manera. Samuel le dijo a Saúl, “Has obrado neciamente; no has guardado el mandamiento que el Señor tu Dios te ordenó, pues ahora el Señor hubiera [énfasis añadido] establecido tu reino sobre Israel para siempre. Pero ahora tu reino no perdurará” (1 Sam 13:13-14). Samuel señaló que el fracaso de Saúl no tenía que suceder.

Segunda de Reyes 13 da el intrigante reporte de la profecía de Eliseo al Rey Joás mientras que Eliseo estaba en su lecho de muerte. Él instruyó a Joás a golpear la tierra con flechas como símbolo de las luchas de Israel con Aram. Cuando el rey golpeó el suelo sólo tres veces. Eliseo se puso furioso. “Deberías haber golpeado cinco o seis veces” declaró Eliseo. “Entonces hubieras herido a Aram hasta exterminarlo. Pero ahora herirás a Aram sólo tres veces”. (2 Rey 13:19). La oportunidad de la victoria fue genuinamente ofrecida, pero la indecisión de Joás demostró su falta de fe en el poder de Dios y sus promesas. El triunfo sobre Aram fue contingentemente disponible, pero fue perdido por medio de la incredulidad.

Isaías 38:1-5 da el reporte del rey Ezequías volviéndose un enfermo terminal. Isaías en un principio anunció a Ezequías que debía tener su casa en orden. A diferencia de Joás, sin embargo, Ezequías no tuvo problema con la timidez—audazmente pidió a Dios por un indulto. Así que el Señor envió a Isaías de vuelta para informarle que su vida le había sido dada 15 años de extensión.

En Amós 7:1-6, Dios demuestra al profeta su intención de juzgar a Israel: primero con un enjambre de langostas, luego con un fuego consumidor. Ambas veces Amós intercedió por Israel y como resultado Dios se apiadó.

Ejemplos de Contingencia en el Nuevo Testamento: No sólo la contingencia es un tema frecuente en el Antiguo Testamento, sino que los registros del Evangelio también presentan situaciones donde el resultado pudo haber sido de otra manera. En la ciudad natal de Jesús, los milagros que pudo haber hecho no fueron hechos “por su incredulidad” (Mat 13:57-58). El reporte de Marcos de Jesús caminando en el agua tiene la declaración sorprendente que antes que los discípulos lo vieran (a Jesús), Jesús “quería pasarles de largo” (Marcos 6:47-49). [2] Un comentario similar es hecho sobre el paseo de Jesús con los discípulos de Emaús. Lucas dice que cuando los discípulos llegaron a su destino Jesús “dio la impresión” [3] que iba más lejos. Pero ellos le instaron: “Quédate con nosotros… Y entró a quedarse con ellos” (Lucas 24:28-29).

A veces el mismo Jesús declaraba que la oportunidad de un diferente resultado fue genuinamente disponible. Cuando Jesús lloró por la incredulidad de Jerusalén Él gritó, “¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que son enviados a ella! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste!” (Mateo 23:37). La manera que los escritores del Evangelio ponen la certeza y la contingencia lado a lado es notable.

El Nuevo Testamento enseña que una relación cristiana al pecado es una de contingencia. Cuando Pedro confronta a Ananías y su esposa en relación con su engaño sobre su ofrenda, le preguntó, “¿No estaba bajo tu poder?” (Hechos 5:4 LBLA). El punto de Simón fue que poseía la habilidad libertariana de resistir la tentación de haber escogido no mentir. Pablo nos dice que la habilidad de resistir la tentación siempre es disponible (1 Cor 10:13). Similarmente, Santiago declara que no estamos permitidos decir que Dios causa nuestro pecado (St 1:13-15). Los creyentes nunca pueden decir que pecaron por necesidad.

Declaraciones Condicionales

A menudo las declaraciones condicionales son decisiones expresadas en una estructura “si-entonces”. “Si sigues comiendo aquellas donas, entonces te vas a poner gordo” es un ejemplo de una declaración condicional. El antecedente presenta la decisión o acción posible; la consecuencia da el resultado. Las declaraciones condicionales son quizás la manera más común que la Escritura expresa contingencias. Los escritores bíblicos usan declaraciones condicionales para destacar que Dios ha puesto el resultado de ciertas contingencias en nuestras manos. El reconocimiento de esto no quita nada a la soberanía de Dios. Él hace la soberana decisión en cuanto a qué decisiones se ponen ante nosotros. Cuatro puntos sobre la presentación bíblica de la elección humana pueden ser notados: (1) Los humanos son ordenados a elegir (Josué 24:14-15); (2) las decisiones están puestas ante ellos (1 Rey 18:21); (3) los humanos son responsables por sus decisiones (Isa 1:19-20); y (4) hay ejemplos de humanos haciendo decisiones (Gen 13:9-11). Las declaraciones condicionales enfatizan que las decisiones son verdaderamente nuestras, y también es la responsabilidad de ellos. A través de los profetas, Dios repetidamente le dio a Israel promesas y amenazas condicionales:

He aquí, hoy pongo delante de vosotros una bendición y una maldición: la bendición, si escucháis los mandamientos del Señor vuestro Dios que os ordeno hoy; y la maldición, si no escucháis los mandamientos del Señor vuestro Dios. (Deut 11:26-28)

[Si] se humilla mi pueblo sobre el cual es invocado mi nombre, y oran, buscan mi rostro y se vuelven de sus malos caminos, entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré su pecado y sanaré su tierra. (2 Cr 7:14)

Si queréis y obedecéis, comeréis lo mejor de la tierra; pero si rehusáis y os rebeláis, por la espada seréis devorados. (Isa 1:19-20)

Pero si esa nación contra la que he hablado se vuelve de su maldad, me arrepentiré del mal que pensaba traer sobre ella. Y de pronto puedo hablar acerca de una nación o de un reino, de edificar y de plantar; pero si hace lo malo ante mis ojos, no obedeciendo mi voz, entonces me arrepentiré del bien con que había prometido bendecirlo. (Jer 18:8-10)

Los versos anteriores sólo son representativos de una larga lista de pasajes (1 Sam 12:15; 1 Rey 2:4; 6:12; 2 Cr 7:17-22 pássim). El Antiguo Testamento presenta la relación entre Dios e Israel como condicional en un número de niveles.

A menudo las profecías fueron dadas en términos condicionales con el intento que tendrían éxito como advertencias para que las profecías no tuvieran que pasar. De vez en cuando la condicionalidad fue implicada en lugar de afirmada. El clásico ejemplo es la profecía de Jonás a Nínive de su inminente destrucción. La ciudad respondió poniéndose cilicio y ceniza, resultando en un indulto divino. (Jonás 3:1-10).

Contrafácticos

Así que la biblia habla de contingencias. A menudo presenta nuestra responsabilidad por ciertas contingencias como declaraciones condicionales. Recuerda que las declaraciones condicionales son contingencias expresadas en la estructura “si→entonces”. Hay un tipo de declaración condicional en particular que merece atención especial, y este tipo es conocido como contrafácticos (o contrafactuales).

Un contrafáctico es una declaración condicional en el modo subjuntivo que tiene dos características distintivas: (1) implica una condición que es contraria al hecho (por ejemplo, “si Kennedy no hubiera sido asesinado en1963, entonces él hubiera ganado la reelección en 1964”); y (2) expresa una verdad que pertenece a este mundo actual o real. En otras palabras, un contrafáctico es una declaración que es contraria al hecho, sin embargo, posee contenido de verdad (No confundir “contenido de verdad”, con la expresión “¿de verdad?”).

Usamos las verdades que los contrafácticos contienen regularmente. Los ejemplos son comunes: “Si no saco las galletas cuando el temporizador del horno se detiene, entonces se quemarán”; o “Si paso esta luz roja del semáforo, entonces estaré involucrado en un accidente”. Hacer caso al contenido de verdad hace que los hechos descritos no lleguen a pasar—las galletas no están quemadas y ningún accidente ocurrió—así que las declaraciones son típicamente contrarias al hecho (es por ello que son llamadas “contra-fácticos” [“fact” viene del inglés para “hecho”]). Así que son condicionales verdaderas en el modo subjuntivo. Y como ilustran estos ejemplos, los contrafácticos son una parte de la vida diaria. La Biblia hace uso frecuente de contrafácticos.

Muchas veces cuando se discute el Molinismo o las distinciones entre necesidad y contingencia, filósofos y teólogos emplearán semántica de mundos posibles. Un mundo posible “es la manera en que el mundo podría ser”. [4] Piensa en la película de Navidad, ¡Qué bello es vivir! (It’s a Wonderful Life). En ella, el personaje de Jimmy Stewart, George Bailey, se muestra una situación consistente con la noción que él nunca había nacido. Ese escenario fue un mundo posible contrafáctico. [5] A veces, los autores bíblicos hablan de posibilidades alternativas en términos que justifican el empleo del lenguaje de mundos posibles.

El Uso Bíblico de Contrafácticos: Como Jay Wesley Richards nota, el lenguaje contrafáctico “impregna la biblia”. [6] En el pasaje de Éxodo que examinamos antes, Dios hizo una promesa contrafáctica a Moisés: “Ahora pues, déjame, para que se encienda mi ira contra ellos y los consuma; mas de ti yo haré una gran nación” (Éxodo 32:10). De hecho, Moisés intercedió, Dios se apiadó, y Dios no hizo a Moisés el progenitor de una nación.

El libro de 1 Samuel presenta a Dios usando conocimiento contrafáctico en más de una ocasión.

Y Samuel dijo a Saúl: Has obrado neciamente; no has guardado el mandamiento que el Señor tu Dios te ordenó, pues ahora el Señor hubiera establecido tu reino sobre Israel para siempre. Pero ahora tu reino no perdurará. El Señor ha buscado para sí un hombre conforme a su corazón, y el Señor le ha designado como príncipe sobre su pueblo porque tú no guardaste lo que el Señor te ordenó. (1 Sam 12:13-14)

Samuel le dijo a Saúl la verdad contrafáctica que si Saúl hubiera sido fiel, entonces su reino hubiera permanecido. De hecho, su monarquía fue entregada a David.

David y Saúl más tarde fueron involucrados en lo que es quizás el más claro ejemplo del uso del conocimiento contrafáctico de Dios. Saúl se dirigió a Keila cuando supo que David se estaba escondiendo ahí. Mientras Saúl se acercaba a la ciudad, David consultó al Señor:

Entonces David dijo: Oh Señor, Dios de Israel, tu siervo ciertamente ha oído que Saúl procura venir a Keila para destruir la ciudad por causa mía. ¿Me entregarán en su mano los hombres de Keila? ¿Descenderá Saúl tal como tu siervo ha oído? Oh Señor, Dios de Israel, te ruego que lo hagas saber a tu siervo. Y el Señor dijo: Descenderá. Entonces David dijo: ¿Me entregarán los hombres de Keila a mí y a mis hombres en manos de Saúl? Y el Señor dijo: Os entregarán. Se levantó, pues, David con sus hombres, como seiscientos, y salieron de Keila y anduvieron de un lugar a otro. Cuando a Saúl le informaron que David se había escapado de Keila, cesó de perseguirlo. (1 Sam 23:10-13)

Dios le dijo a David que si se quedaba en Keila, entonces hubiera sido entregado a Saúl. David inmediatamente se fue y Saúl renunció a la persecución. El conocimiento contrafáctico divino fue usado para afectar el resultado en el mundo real.

Como los babilonios sitiaron a Jerusalén, Dios presentó al rey Sedequías dos escenarios de “mundos posibles”: lo que pasaría si él se rindiese o si no lo hiciera.

Y Jeremías dijo a Sedequías: Así dice el Señor, Dios de los ejércitos, el Dios de Israel: “Si en verdad te pasas a los oficiales del rey de Babilonia, entonces vivirás, y esta ciudad no será incendiada, y vivirás, tú y tu casa. Pero si no te pasas a los oficiales del rey de Babilonia, esta ciudad será entregada en manos de los caldeos; ellos la incendiarán y tú no escaparás de su mano.” (Jer 38:17-18)

Cuando Sedequías expresó miedo sobre lo que ciertos Judeanos le harían si se rendía, Jeremías respondió, “No te entregarán. Te ruego que escuches la voz del Señor en lo que te digo, y te irá bien y vivirás” (Jer 38:20). Trágicamente, Sedequías no siguió el consejo de Jeremías. De los dos escenarios de mundos posibles, era la menos desastrosa la que era contrafáctica. La ciudad fue quemada y el rey fue entregado a Nabucodonosor.

Cuando Jesús denunció las ciudades en donde Él había predicado y realizado milagros. Él hizo declaraciones contrafácticas para enfatizar su culpabilidad.

¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros que se hicieron en vosotras se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se hubieran arrepentido en cilicio y ceniza. Por eso os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón que para vosotras. Y tú, Capernaúm, ¿acaso serás elevada hasta los cielos? ¡Hasta el Hades descenderás! Porque si los milagros que se hicieron en ti se hubieran hecho en Sodoma, ésta hubiera permanecido hasta hoy. (Mat 11:21-23)

Estos son algunos ejemplos del conocimiento contrafáctico en la Biblia. Las declaraciones contrafácticas son notablemente comunes (Mat 26:24; Juan 15:22,24; 18:36; 1 Cor 2:8; pássim).

Vimos, por lo tanto, la gran cantidad de base bíblica que tiene tanto las contingencias, como las declaraciones condicionales, y principalmente los contrafácticos. ¿Ahora, cómo desarrollamos esto como evidencia del Conocimiento Medio (CM) de Dios? Fácil, puesto que el Conocimiento Medio de Dios contiene los contrafácticos. Recordemos que el CM contiene las verdades contingentes de lo que cada posible criatura haría (no sólo lo que podría hacer) en cualquier conjunto posible de circunstancias. Así que Dios sabría el resultado de lo que haría cualquier criatura libre en este mundo, como también su contrafáctico. Y ya demostramos su veracidad bíblica.

¿Pero cómo esto prueba la libertad libertariana del hombre? Por la misma naturaleza de las contingencias y contrafácticos. Ya que, en el determinismo, ya sea el determinismo fuerte o determinismo suave (compatibilismo), sólo habría una situación por suceder, sea por causa externa o interna. Así que en el determinismo no habría cualquier referencia a la contingencia o a los contrafácticos.

Sin embargo, vimos que la Escritura: (1) afirma la posibilidad de un escenario alterno y (2) afirma que Dios conoce cuál habría sido ese escenario alterno. Dando lugar a que nuestra libertad no estaba restringida a solo una opción, como afirma el determinismo.

Mi argumento sería el siguiente silogismo:

1- Si Dios conoce los contrafácticos, entonces los seres humanos tienen libertad libertariana.

2- Dios conoce los contrafácticos.

3- Por lo tanto, los seres humanos tienen libertad libertariana.

Este argumento, puede apoyarse del argumento de Kirk MacGregor para el Molinismo (Conocimiento Medio):

1- Dios posee su conocimiento contrafáctico ya sea lógicamente previo o lógicamente posterior a su decreto creativo.

2- Si los humanos poseen libertad libertariana suave, entonces Dios posee su conocimiento contrafáctico lógicamente previo a su decreto creativo.

3- Los humanos poseen libertad libertariana suave (ellos a veces tienen un rango de opciones de la cual ellos pueden escoger, incluso si ese rango consiste de solo malas opciones, o solo buenas opciones, o algunas malas y otras buenas, etc.).

4- Por lo tanto, Dios posee su conocimiento contrafáctico lógicamente antes de su decreto creativo.

Si deseas la explicación de este argumento, puedes entrar aquí. (Sólo inglés).

Conclusión

Ya pudimos demostrar que acusar al molinista de no usar la Biblia o que sus doctrinas no tienen fundamento bíblico, es una afirmación muy apresurada de parte de ellos. Mi motivación para hacer este blog fue que nosotros los molinistas también queremos demostrar nuestra devoción hacia Dios por medio del fundamento bíblico como fuente primaria, y los espacios en blanco de los cuales no podemos demostrar bíblicamente, se rellenan con el uso correcto de la filosofía. Dios nos ha dado la capacidad de razonar, y por este medio podemos amarlo con toda nuestra mente (Mateo 22:37).


Notas

*La mayor parte de este blog fue tomado del libro de Kenneth Keathley, Salvation & Sovereignty: A Molinist Approach (Nashville, Tennessee: B&H, 2010).

[1] Los molinistas no son los únicos que encuentran los conceptos de contingencia y el permiso indispensable. Como el teólogo reformado Herman Bavinck señala, cuando los calvinistas abordan la cuestión de la predestinación del incrédulo y el origen del mal, ellos también apelan a la contingencia. Él afirma, “también habrá de concederse que, aunque podamos con buena razón hacer una excepción a tales términos como ‘permiso’, ‘preconocimiento’, ‘preterición’, ‘abandono’, nadie es capaz de venir con unos mejores. Incluso el más riguroso supralapsariano no puede evitar estas palabras, ya sea en el púlpito o desde atrás de un atril teológico académico”. Bavinck continúa diciendo en esta cuestión que incluso el más firme calvinista es “en consecuencia—¡y afortunadamente!… consistentemente inconsistentes”. H. Bavinck, Reformed Dogmatics, vol. 2, God and Creation (Grand Rapids: Baker, 2004), 387-88.

[2] A pesar que R. T. France reconoce que el verbo thélō “denota, por supuesto, intención”. él considera que en un contexto “la cláusula se ve mejor no como una declaración en lo que estaba en la mente de Jesús sino en cómo este enfoque surgió del punto de vista de los discípulos”. (The Gospel of Mark, NIGTC [Grand Rapids/Carlisle: Eerdmans/Paternoster, 2002], 272).

[3] De acuerdo a BDAG (A Greek-English Lexicon of the New Testament and other Christian Literature por W. Bauer, W. F. Arndt, y F. W. Danker, 3ra ed.; Chicago and London: Univ. of Chicago Press, 2000), 884, el verbo prospoieõ usado aquí significa “participar en una acción o gesto que da la apariencia de transmitir una intención específica”. La traducción sugerida dada es “él hizo como que iba más lejos”.

[4] “Uno puede pensar de un mundo posible como una descripción máxima de la realidad; nada es dejado afuera. Se puede pensar como una situación (o estados de cosas) máxima, que incluye cada otra situación o su complemento, o como una enorme conjunción compuesta por cada declaración o su contradicción”. J. P. Moreland and W. L. Craig, Philosophical Foundations for a Worldview (Downers Grove, IL: InterVarsity, 2003), 50.

[5] “Mientras la lógica modal y la semántica de los mundos posibles puede parecer creaciones de torres de marfil de lógicos titulares con muchísimo tiempo en sus manos, su motivación reside en nuestro uso común de términos e ideas modales”. J. W. Richards. The Untamed God, 80-85. Richards nota que los filósofos cristianos como Alvin Platinga y otros desarrollaron el modelo de los mundos posibles frente a la intensa hostilidad de los ateos que rechazan todas las nociones de la contingencia.

[6] Ibid. 86.

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About the Author

Por Allan Sánchez

Allan Sánchez es parte del equipo Filósofo Cristiano, y traductor de los blogs de Free Thinking MInistries, Allan actualmente (2018) estudia Ilustración y Conceptualización del Arte en la Universidad Creativa de Costa Rica. Le interesan muchos los temas sobre el Molinismo, Libre Albedrío y la Soteriología.